Arroz blanco

El arroz blanco es un buen acompañamiento para muchos platos de carne o pescado.
Nosotros preferimos el arroz perfumado tahilandés, en concreto el designado con la categoría AAA.
Por cierto, como vivimos en una ciudad pequeña no nos es fácil aprovisionarnos de este tipo de arroz, por lo que compramos en cantidad cuando tenemos la oportunidad. Normalmente se encuentra en tiendas de productos de alimentación orientales.
Nuestra vecina estuvo en Japón y nos indicó la forma correcta de cocerlo.
Medir el arroz por comensal, normalmente una tacita para cada uno.
En una cazuela tapada poner a hervir 1’2 veces de agua respecto a la cantidad de arroz que hemos medido, con un chorrito de aceite o una pizca de mantequilla y sal al gusto.
Mientras que el agua se va calentando, poner el arroz en un colador y lavar bien bajo el chorro de agua fría.
Cuando el agua empieza a hervir, añadir el arroz y remover un poco. Cuando vuelva a hervir, dar un par de vueltas con una cuchara, tapar y bajar el fuego al mínimo.
A los 8 o 10 minutos el arroz habrá absorbido todo el líquido, apagar el fuego y dejar reposar unos cinco minutos.
Ya está listo para servir.

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