Una pequeña empresa unipersonal

Hace unos años, cuando vino la crisis y entré a formar parte de la gran estadística de parados del país, tuve momentos malos en los que veía el futuro un tanto gris, por no decir oscuro como la profundidad de una cueva.

Tengo formación de electromecánica del automóvil y me había movido durante años en ese sector hasta llegar a ser uno de los comerciales más jóvenes de una conocida marca de automóviles. Pero llegó el año 2009, un ERE y a casa a descansar.

Estuve un tiempo ayudando a mi padre, que ya estaba jubilado, con los huertos. Una pequeña extensión de poco más de dos hectáreas plantadas de naranjos, cuya producción de unos 80.000 kilos era y es vendida en su mayor parte a un mayorista con el que tengo una buena relación.

Un amigo me hizo un comentario que me ayudó mucho en aquel momento:”Tienes un producto excelente, conseguirías una buena clientela ¿por qué no lo comercializas tu mismo?”

Y poco a poco estoy consiguiendo que mis naranjas lleguen a muchos hogares de diferentes puntos de la península y que todos hablen bien de mis naranjas.

GRACIAS A TODOS POR VUESTRA FIDELIDAD Y CONFIANZA.