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Barquillos de la reina

 Naranjas de Xeraco

¿A que me ha quedado bien el nombre?
Espero que no tenga el Copyright en la Sgae y vengan a por mí.
Ayer estaba mirando la televisión, y vi a alguien que comía un barquillo mientras tomaba una taza de café en la terraza de un bar.
Me vino a la cabeza el recuerdo del sabor de un barquillo casero y no me he podido resistir a ponerme manos a la obra.
Hay tres problemas, primero que tienen muchas calorías, ya lo veis por los ingredientes. Pero, digo yo, o los comemos buenos, o no los comemos. No valen las medias tintas. El segundo y el tercer problema los expondré más adelante.
Con estos ingredientes salen unos 25 barquillos.

  • 200 gramos de harina
  • 225 gramos de azúcar
  • 75 gramos de almendra molida
  • 2 huevos
  • 1/4 litro de agua tibia
  • 125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • un chorrito de brandy
  • esencia de vainilla o azúcar vainillado

Poner en un bol el agua tibia, más bien tirando a caliente (unos 40 grados), la mantequilla y el azúcar. Mezclar bien, usando la batidora acabaremos antes.
Añadir los huevos, el brandy y la vainilla, y seguir removiendo con energía.
Cuando está todo bien mezclado añadir la harina que habremos tamizado, mezclada con la almendra molida. Batir hasta que no quede ningún grumo.
Nos tiene que quedar una crema como la de los creps, quizás un poco más espesa, de forma que al poner una cucharada sobre la sartén se reparta uniformemente.
Si vemos que nos ha quedado demasiado espesa, no pasa nada si añadimos un poco de agua.
Ahora viene el segundo problema, la cocción.
En la mayoría de recetas se opta por cocerlos en el horno, de dos en dos. Estaréis todo el día. Más vale coger una sartén, mejor dos sartenes antiadherentes, para ir haciéndolas de dos en dos. Se pone una cucharada de la masa en la sartén, se reparte y se deja al fuego suave hasta que se haya dorado un poco, se le da la vuelta, se deja unos minutos más y ya está. No se necesita poner aceite en la sartén, la masa ya lleva mantequilla, se despega en cuanto está dorada.
Yo les doy forma ayudándome de papel de cocina y un tubo de caña, pues se pueden moldear cuando están muy calientes y se les puede dar la forma deseada. Se dejan encima de papel de cocina para que pierdan toda la humedad y cuando estén fríos los podeis guardar en bolsitas para que no se humedezcan.
También os tengo que decir que juego con ventaja, porque tengo una barquillera. Un día entré en uno de esos supermercados low cost que hay repartidos por toda la península y vi que tenían a la venta barquilleras, y además estaban rebajadas de 20 a 9’99 euros (un chollo). Compré una y la uso para los barquillos y para hacer unas tortitas (coques escaldades) hechas con harina escaldada, de las que ya pondré la receta más adelante cuando la ponga en práctica.
Bueno, una vez hechos los barquillos nos llega el tercer problema, si comes uno, no podrás parar. Así que guarda los barquillos, deja uno apartado, haz café y disfruta.

El que quiera hacer los barquillos sin almendra, sólo tiene que sustituir los 75 gramos de almendra por 50 gramos de harina.
Hasta la próxima.

Tiramisu

Esta receta es la que más nos ha gustado de todas las que hemos probado.
Los ingredientes son los clásicos del tiramisú.
Dejamos a vuestra elección el tipo de bizcocho que querais usar y el acabado del postre, personalmente nos gusta la presentación individual en bol de macedonia pequeño y usamos lámina de bizcocho cortada a la medida del recipiente que vamos a usar. Los trozos sueltos de bizcocho que quedan se pueden unir fácilmente en el recipiente, y cubierto de la mezcla de queso y huevo, no se va a notar si son trozos unidos o no.
Con estos ingredientes salen una docena de postres:

  • 500 gramos de queso Mascarpone
  • 4 huevos
  • 200 gramos de azucar
  • 6 cucharadas de ron o brandy
  • 4 tacitas de café
  • bizcocho, el que nos haga falta
  • cacao en polvo (no vale Cola-Cao o similares)

Batir las 4 yemas con el azúcar hasta que quede como una crema fina y no se noten los granos del azúcar. Ir incorporando el Mascarpone poco a poco y mezclar sin que quede ningún grumo de queso. Poner 4 cucharadas de ron y remover.
Montar a punto de nieve 3 claras con una pizca de sal. Incorporarlas poco a poco a la masa anterior, removiendo con ciudado de abajo arriba para que las claras no bajen.
Ya tenemos preparada la crema, ahora hay que dejarla reposar tres o cuatro horas en el frigorífico.
Pasado el tiempo indicado, la crema estará más espesa y preparada para acabar este delicioso dulce.
Poner en un recipiente plano el café y las dos cucharadas de licor que restan.
Hay que mojar los bizcochos en el café. Se puede remojar el bizcocho en el café y poner en el recipiente que vamos a utilizar para el tiramisú, o poner el bizcocho en los recipientes individuales e ir mojando con el café.
Cubrir los bizcochos con la mitad de la crema, poner otra capa de bizcochos y acabar de poner toda la crema por encima (con dos capas de bizcocho y crema queda muy bien).
Reservar en el frigorífico hasta el momento de servir (al menos cuatro horas), bien tapado con film de plástico para que no coja ningún olor.
Antes de servir, espolvorear con el cacao.
Para espolvorear de manera uniforme, coger un colador pequeño, poner una cucharadita de cacao y dar pequeños golpes al colador con la cuchara. De esta forma podremos poner una capa de cacao fina y uniforme.
Nos dice nuestro amigo italiano, que ellos no usan bizcocho para hacer el tiramisú, usan unos bizcochos llamados “Pavesinos”, y me rectifica otra cosa, no usan licor para el tiramisú. Además es conveniente echar por encima del cacao un toque de chocolate blanco rallado o en virutas.
Quizas nosotros seamos un poco borrachos, pero nos gusta ese toque de licor.
Otra puntualización de nuestro amigo con respecto al tiramisú, es un postre que se ha hecho muy famoso en Italia en las últimas décadas.
Anteriormente el dulce de cuchara más famoso era “La zuppa inglese” o sopa inglesa, pero que no tiene nada que ver con los ingleses, a pesar de su nombre. Os adjunto el link para aquellos que se atrevan.

Coca cristina

 Naranjas de Xeraco

 Es una torta dulce a base de almendra y huevo.
Es típica en muchos pueblos de la Comunidad Valenciana.
La proporción de ingredientes ha sido rescatada del recetario de mi madre. Yo le he dado una pequeña variación con los aromas.
Con estos ingredientes saldrán unas doce tortas (dependerá del tamaño que le deis)
Hay que hacerlas finas. Quedarán de unos 15 cm de diámetro y poco más de un centímetro de altura.
En cuanto a la almendra, salen mejor con almendra molida en grano medio. Ni la almendra molida fina como harina, ni la que son trozos grandes.

  • 500 gramos de almendra molida
  • 8 huevos
  • 250 gramos de azúcar
  • obleas
  • 40 gramos de harina (opcional)
  • un poco de ralladura de corteza de limón (1/4 de limón)
  • una cucharadita de azúcar vainillado
  • tres cucharadas de brandy
  • una pizca de sal
  • un poco de azúcar para espolvorear

Tener los huevos a temperatura ambiente.
Separar con cuidado las claras de las yemas.

Mezclar la harina con la almendra, reservar.
En un cuenco, usando las varillas, batir las yemas con el azúcar, el azúcar vainillado y la ralladura de limón hasta obtener una masa fina y espumosa. Queda más fino si usáis un poco de azúcar aromatizado con limón, en total los 250 gramos de azúcar.
Añadir el brandy, remover bien. Reservar a temperatura ambiente.
Poner a calentar el horno a 175 grados.
Montar las claras con la pizca de sal a punto de nieve.
Incorporar las claras a la masa de las yemas poco a poco y con cuidado para que no bajen las claras montadas. Moviendo con una espátula o cuchara de madera, desde abajo hacia arriba.
Ir incorporando con mucho cuidado la almendra molida que habremos mezclado con la harina (en caso de que se opte por ponerla). Personalmente prefiero ese toque de harina.
Poner papel de horno sobre una bandeja, colocar las obleas que quepan en la bandeja. Poner una porción de masa en el centro de la oblea (la masa se repartirá en cuestión de segundos), espolvorear ligeramente con azúcar y meter al horno durante 20 minutos.
Ir haciendo las demás tortas por tandas.
Cuando se saquen las tortas del horno, ponerlas sobre un paño de algodón, y éste sobre una rejilla para que puedan expulsar la humedad sobrante.
La masa de la receta original sólo tiene almendra, huevos y azúcar. Pero tienen que ser huevos de corral y almendra marcona molida para que las tortas tengan un sabor diferente a todo.