Mi colección de cafeteras

Hace muchos años tenía una cafetera italiana de las de toda la vida de marca Oroley de tres tazas y otra Bialetti de una taza. Con estas dos me apañaba muy bien, pues era el único que tomaba café en casa. Cuando quería un café con leche usaba la de tres tazas y cuando quería un cafelito sencillo, preparaba la de una taza.

En el bar o restaurante tomaba el expreso (así con x y con una s). No daba ninguna importancia a la calidad de lo que tomaba.

Un día me decidí por la compra de una cafetera sencilla para café exprés. Compré una cafetera Ariete en 2004 que pronto fue “archivada” en el trastero. En el año 2006 compre una Saeco Aroma, la más sencilla de todas y aún sigue funcionando (ahora está en poder de mi hijo).

Pero seguía sin usar buen café. Pasé a comprar café en grano y Imageweb01 molerlo en casa con un molinillo de mano pues el molinillo eléctrico “quemaba” el café. Bueno, seguía sin tomar buen café pero era cuestión de café, no de cafetera.

En septiembre de 2010 entré en una tienda de una conocida cadena que no quiero nombrar, y una señorita muy amable me vino con una oferta de Nespresso, cafetera Krupps, un calentador de leche de inducción y una coctelera de acero por tan sólo 99 €. Caí en la tentación y pasé a formar parte del club de fans de Nespresso en el que no duré más de seis meses.

Las causas del abandono del club de seguidores de la estrella de cine y sus cafés fueron diversas pero principalmente que el café no tenía la gran calidad prometida, que la escasa cantidad de café que conseguía hacer se quedaba fría sólo pasando de la cafetera a la taza, que con esa cantidad de café apenas daba para un sorbito (me gusta degustar el café) y que con tan escasa cantidad de café era imposible tomar un café cortado o un café con leche que mantuviera el sabor del café. Todo eso junto con el dispendio mensual que representaba la compra de las dichosas cápsulas me empujó a decidir el “archivo en el trastero” de la Krupps.

Vuelta a la cafetera italiana, pero como uno es muy cómodo, el día en que me levanté por la mañana y me dije “No voy a fumar más” (para vuestra información acabé cumpliendo esta promesa y no he vuelto a fumar), también me dije “Voy a permitirme un capricho” y compré una cafetera Phillips Senseo (fue en noviembre de 2011). No nos engañemos, esta cafetera no hace un café exprés sino un café “coladito” con un poco de “espumilla”, pero si pillas un café de calidad y le coges el gusto acabas tomándolo con placer pero, eso si, no esperes un café exprés que no lo es.

La verdad es que ésta cafetera ha durado bastante.

Justo antes del día de los Reyes Magos pasé por delante de una tienda y vi la cafetera Caffitaly en oferta (ya había probado el café de Stracto con anterioridad), no me lo pensé ni una vez y compré la cafetera y una pequeña existencia de cápsulas. No me voy a explayar contando las excelencias de este café porque ya lo han hecho otros por mí. Realmente me gusta.

Pero como no todo el café es café exprés, aunque haya algunos que digan que por ahí sólo se toma “café de calcetín colado”, también he vuelto a utilizar la cafetera Oroley de toda la vida en su versión de una taza (son casi dos)  y la de tres tazas pero comprando café de una calidad más que aceptable pero sin pasarme.Imageweb03

Unas pequeñas instrucciones para la cafetera Oroley:

  • Usar café adecuado y con el punto de molienda adecuado.
  • Poner en el depósito agua mineral calentada.
  • El fuego tiene que dar a la base de la cafetera, mejor usar el fuego más pequeño o la vitrocerámica.
  • En cuanto salga el primer vapor, apartar la cafetera del fuego.
  • Yo uso un pequeño hornillo eléctrico con placa de 10 cm que también se puede llevar de viaje. Como sé que tarde 7:30 minutos en salir el café, me pongo el cronómetro del teléfono y nunca se quema el café.

Aquí si que tengo que decir que no tiene nada que ver la bebida que obtenemos con el café que compramos en el supermercado, y la conseguida con el que se puede comprar en una tienda especializada.

 

José Emilio

Un pensamiento sobre “Mi colección de cafeteras”

  1. Hola Jose Emilio, como ya sabes yo no soy muy entendida en cafe, pero te felicito por el blog y por la iniciativa que has emprendido de explicar tus experiencias.
    Sin duda lo que mas me ha gustado es que hayas dejado de fumar. FELICIDADES!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *